Alcohol y disfunción sexual

Mala combinación para llegar al orgasmo

Muchas personas habrán experimentado que tras tomar dos o tres copas les invade una sensación de euforia, les sobrevienen pensamientos pícaros, se les altera la sangre y de repente vemos a aquella persona más guapa que de costumbre.

Unas copas más tarde os vais a la cama con ella, ávidas de sexo y placer desenfrenado, pero os cuesta un mundo llegar al orgasmo. Incluso a veces ni se logra alcanzarlo.

Esta aparente contradicción tiene una explicación científica muy interesante.

El alcohol es un poderoso depresivo del sistema nervioso central, es decir, hace que el cerebro funcione más lento, ralentizando las respuestas nerviosas.

Esta desinhibición te provoca estar más excitada y juguetona mentalmente pero…..genital y físicamente no es así. Aunque parezca contradictorio cuando la actividad cerebral disminuye, también lo hace el autocontrol y paralelamente también se reduce la respuesta fisiológica de excitación. Si hiciéramos una medición del flujo sanguíneo que llega a la vagina se comprobaría que es menor en aquellas chicas que han tomado unas copas de más en comparación con las que no han tomado nada de alcohol.

Se sabe que en cantidades pequeñas el alcohol es uno de los afrodisiacos más fuertes, facilita la respuesta sexual y la lubricación pero todo cambia cuando se aumentan las dosis, el exceso es lo que provoca el verdadero problema. Así que ya lo sabes, sustituye esa copa extra por un vaso de agua y tu vida sexual te lo agradecerá.